Se suele decir que "nunca te das verdaderamente cuenta de todo lo que tienes hasta que algún día lo pierdes". Y tú, ¿eres realmente consciente de todo lo que tienes?

Se nota que el tiempo no cuesta dinero que, con frecuencia, lo malgastamos pensando en cómo se puede disfrutar de la vida, cuando lo único que hemos de hacer es empezarla a vivir. Pasamos por alto muchísimos detalles porque los consideramos eternos y, sin embargo, si los perdiéramos nos cambiaría la vida por completo.

Lo cierto es que todo, en cuestión de un segundo, puede cambiar. Un día estás tan normal y de la noche a la mañana todo cambia, porque nada tiene por qué ser para siempre. La parte injusta de la vida puede aparecer en cualquier momento. Puedes perder tu trabajo, tu casa, tu movilidad física, un ser querido, separarte de tu pareja, tu salud... y entonces te preguntarás: ¿por qué no lo habré hecho antes? No nos damos cuenta que la clave está en vivir intensamente. En saber disfrutar de la vida porque para disfrutar no hay secreto ni magia. . No importa lo que tenemos, sino lo que hacemos con lo que tenemos. Disfrutar no es algo que se encuentra, sino algo que se lleva. 

Indudablemente es positivo querer superarte. Pero la felicidad, mas allá de lo que crees, no está en alcanzar retos. La felicidad está en saber disfrutar de todo lo que haces por conseguirlos. ¿Te has parado a pensar como cambiaría tu vida si ahora te dijeran que no vas a poder caminar más o que no podrás ver más a esa persona tan importante para ti? Debemos aprender a sentirnos afortunados de lo que tenemos en cada momento porque no sabemos hasta cuándo podremos disfrutar de ello.

Seguramente en muchas ocasiones habrás pensado que las cosas no pueden irte peor. ¡Pues te equivocas! La realidad siempre puede ser más trágica. Mirar de vez en cuando a nuestro alrededor para darnos cuenta que nuestra situación podría empeorar más aún, es una buena opción. Y sí, parecen chorradas que todos sabemos, pero lo cierto es que son más las personas que se quejan de su vida que las que disfrutan de ella.

1. Disfrutar es confianza en el presente y expectativa positiva para el futuro. Deja de mirar hacia atrás e imaginar cómo hubiera sido tu vida si hubieras elegido otro camino. Acepta en donde estás "hoy", disfruta de lo que tienes "hoy", busca lo que te hace sentir mejor y poténcialo.

2. Si no te gusta algo, cámbialo y si no puedes cambiarlo, cambia tu actitud. Para disfrutar de la vida no se necesitan grandes cosas porque los pequeños detalles hacen que todo mejore, provocándote el ajuste emocional que todos deseamos. Modifica hábitos de tu día a día y verás grandes cambios.

3. Ten sueños que alcanzar y haz por conseguirlos pero sin prisas, sin exigencias y sin desespero. Cada paso es un avance y por muy lento que sea, se trata de un progreso. Sigue aprendiendo SIEMPRE porque la vida no va a dejar nunca de darte lecciones. Además, para disfrutar de lo sencillo, se requiere de cierta altura.

4. Cuando la vida se vuelva difícil, levanta la cabeza y esfuérzate. Cada día que pasa es un día menos. No lo malgastes buscando culpables ni preguntándote el por qué. Céntrate tan solo en buscar una solución o lo que tienes que hacer para sentirte mejor. Si eres de los que hacen de un problema un mundo, sal ahí fuera y cómete el mundo. Siempre puedes hacer algo para mejorar tu estado de ánimo.

Recuerda que solo se vive una vez pero si lo haces bien, una vez puede ser suficiente.

Tamara de la Rosa

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Publicado: 9 de Abril de 2018 a las 13:30