Publicado: 8 de Marzo de 2019 a las 11:05

En este mes se celebra el día de la mujer, por lo que es imposible no hablar sobre este tema siendo una de ellas. Entiendo que muchas mentes cerradas nos llamen exageradas. Personas poco empáticas que no se ponen en nuestros zapatos por lo que les es imposible entender como nos podemos sentir ante la diferencias respecto a derechos y trato. Se nos llama extremistas a todas las que defendemos el derecho de la mujer. Una vez más, el ser humano comete el error de la generalización. Es cierto que, como en todo, existe quien cae en lo extremista, (en el futbol, en la política… y en la lucha sobre los derechos de la mujer también), pero son un minoría. La mayoría de las mujeres simplemente luchamos por lo justo. Nuestros derechos. Sin más. Somos diferentes a los hombres, igual que somos diferentes entre nosotras ¡Viva la diversidad!, ¡Qué aburrido sería si todos fuéramos iguales! De lo que se trata, es que siendo diferentes podamos disfrutar de los mismos derechos que los hombres. A pesar del largo camino que aún queda por recorrer, si miramos hacia atrás, hemos avanzado muchísimo respecto a la desigualdad. Gracias a la lucha de grandes mujeres y por supuesto, gracias al apoyo y ayuda de grandes hombres, hemos conseguido la autonomía de la mujer. Ya no somos ceros a la izquierda que no tienen voz ni voto con un único rol: “llevar a cabo las tareas del hogar y crianza de los hijos”. 1. Entre todos, hemos conseguido que este estilo de vida ya no sea una obligación o un rol indiscutible para la mujer. Hemos logrado que lo que antes era una “obligación”, se haya convertido en una elección. 2. Hemos conseguido decir no, basta, y a poner fin a una relación si nos da la gana. Hace un tiempo, para muchas mujeres, hacer esto era inconcebible, eligiendo mantener relaciones sufridas por no ser juzgada, no precisamente en un juicio, sino por la sociedad. 3. Hemos logrado hacer entender que podemos valernos por nosotras misma, que tenemos derechos y que además, somos eficaces como mujeres trabajadoras. Hemos conseguido integrar la idea de que ser padre, no es solo quien pone la semilla, sino quien junto a la mujer, educa. Me encanta cada vez que veo un parque de columpios lleno de padres junto a sus hijos, padres dándole la merienda etcétera. Muchas personas me dicen que no me tiene que sorprender porque es su obligación, pero yo lo veo desde el prisma de la evolución. Hemos evolucionado como personas y si no hubiera sido por esas guerreras que en épocas difíciles se plantaron a reclamar sus derechos, todo seguiría igual. Gracias a ellas, nosotras disfrutamos de todo lo que hemos logrado y ellos, de una mente más abierta, más partícipes, más emocional y vulnerables. Tamara de la Rosa. Twitter: @tamarareinventa Instagram: @tamarareinventa Facebook: @reinventatetamara