Publicado: 4 de Febrero de 2019 a las 13:46

Cada vez son más las personas que acuden a consulta por rupturas sentimentales. Últimamente, se ha convertido en habitual, las visitas de personas destrozadas emocionalmente porque su pareja “tiene dudas” sobre lo que siente hacia él o ella. Es decir, rupturas no por una crisis que se mantiene en el tiempo a pesar de poner soluciones, o por algo tan lícito como haber dejado de amar. Últimamente la mayoría de rupturas o crisis de pareja que veo son por “dudas”. Y es que es difícil de encajar cuando tu pareja te dice que “no sabe” si te quiere, o si quiere continuar la relación. Buff… el mundo parece que se te cae encima. El castillo de ilusiones y planes de futuro se desmorona. Lo cierto es que en una ruptura sentimental, la forma de romper la relación y las palabras que se utilizan para ello, pueden facilitar o retrasar la elaboración posterior del duelo al que se ve expuesto la parte “dejada”. Si quien pone fin a la relación, se muestra ambiguo e indeciso, transmitirá un mensaje confuso, por lo que inevitablemente la otra parte se creará expectativas de reconciliación tras una mera separación temporal. Los “no sé” si te quiero, o “no sé” si vale la pena seguir juntos, dan lugar a que la mente de la persona afectada se resista a creerlo, y es cuando suele aparecer conductas con las que uno se desprestigia, se falta el respeto y se infravalora. La persona afectada suele actuar de dos maneras: 1. Por un lado se resiste a aceptar la situación justificando y buscando motivos por el que su pareja tenga “dudas”: “seguro que es la situación laboral que está pasando”, y es cuando se aferran a un “tal vez dentro de unos días se le pase”, y se auto-convencen que el “no se” se convertirá en un “si”. 2. Por otro lado, se resisten haciéndole ver a su pareja que eso que dice no puede ser cierto, recordándole todo lo que han construido juntos y por lo que “tienen” que luchar. Intentan convencer a su pareja de que lo mejor para él o ella, es continuar con la relación. Una forma de forzar el amor ¿no? Es cierto que cuando algo no va bien en una relación, la buena comunicación y predisposición por parte de “ambos” para que la situación mejore, puede salvar la relación. Pero si alguien decide apartarte de su vida porque no sabe si sigue sintiendo por ti lo que necesita para compartir sus momentos contigo, permítete pasarlo mal. Ya te recompondrás, pero no te humilles. 1. Es normal que te vengas abajo. Incluso es normal que no puedas creerte lo que sucede en un principio, pero no te resistas mucho tiempo. El amor no se mendiga, no se exige, ni se fuerza. Si tiene dudas, no soy nadie para decirte que no te quiere, pero está claro que no te quiere como tú quieres a esa persona. Si no tiene intención de aclarar “sus dudas”, no entres en súplicas y promesas. Hazte un favor y permite que se vaya. 2. Si tu pareja tiene dudas lo mejor es que se tome su tiempo y se aclare, porque mantenerte a su lado mientras lo hace puede resultar demoledor para tu autoestima. Si te quiere, que no sea ni a medias ni de cualquier manera. Que te quiera como mereces, es decir, que te quiera bien. 3. Cuando alguien quiere estar, simplemente está. Cuando alguien quiere poner una solución a un problema, se sienta contigo para analizar posibles errores y buscar juntos diferentes soluciones. Si alguien te quiere, te lo demuestra. Si alguien no te quiere, se va. Y en este último caso, que se vaya es lo mejor que puede pasarte. Nadie merece que otra persona esté a su lado simplemente por comodidad o por confort, a no ser, claro está, que sea un acuerdo de ambos. Tamara de la Rosa Twitter: @tamarareinventa Instagram: @tamarareinventa Facebook: @reinventatetamara