Publicado: 18 de Octubre de 2018 a las 10:39

Todos los días son valientes pero, en un día como hoy, estamos obligados a felicitar y a enviar palabras de aliento a todas esas personas (la gran mayoría mujeres) que cada día están luchando como auténticas guerreras para vencer el cáncer de mama. Da igual que se trate de una persona fuerte mentalmente, positiva hasta las trancas, o de una persona que tiene el convencimiento total de padecer esta enfermedad antes de acudir a la cita médica. El diagnóstico, como norma general, llega a todos como una sorpresa desoladora, (seas como seas)

El desconcierto emocional que aparece en ese momento puede afectar a la salud física de las mujeres así como a su bienestar psicológico. Recibir un diagnóstico de cáncer de mama puede ser uno de los momentos más angustiantes que pueda experimentar cualquier mujer. La angustia suele permanecer incluso después de haber superado el impacto inicial del diagnóstico. La incertidumbre de lo que le espera hace que en la mayoría de los casos se ahoguen inicialmente en el dolor. "¿Por qué a mí?, ¿por qué ahora? ¿Cómo se lo digo a mis hijos?" Preguntas que se hacen todas las que pasan por esa situación. En ese momento, las preocupaciones de antes se convierten en nimiedades.

Lo cierto es que el tratamiento del cáncer de mama es un proceso muy lento donde la paciente se siente agotada y preocupada respecto a los síntomas, al tratamiento y a la posibilidad de morir. Todos estos factores contribuyen al estrés crónico, la ansiedad y la depresión. Quien lo padece se tiene que enfrentar a muchas situaciones dolorosas. Es curioso cómo varias de mis pacientes, supervivientes de esta enfermedad, sin existir relación entre ellas, recuerdan como situaciones demoledoras tanto el día que le comunican el diagnóstico como el momento antes de entrar a quirófano donde, tal y como refieren ellas, entraban "completas" y se despedían de una parte de su cuerpo que además representa feminidad. Un momento que, aunque las consecuencias de un cáncer de mama pueden ser peores, no deja de ser una situación traumática para muchas mujeres. Sentirse abrumada es una respuesta muy normal en el cáncer de mama. Además, debido al agotamiento, estrés y a la sintomatología ansiosa y depresiva, la paciente puede empezar a realizar ciertos cambios en su conducta que no le favorecen. La desgana y el cansancio pueden hacer que la paciente deje de hacer ejercicio. La apatía y desmotivación por la vida puede hacer que deje de comer de manera saludable. Es muy común que tiendan a aislarse de su entorno más cercano. Son muchas las preocupaciones que tienen que abordar y no todas lo sobrellevan de la misma manera. Muchas mujeres se sienten ahogadas por tener dificultad a la hora de tomar determinadas decisiones. Cómo explicar la enfermedad a sus hijos, cómo afrontará el problema su pareja, cómo elegir el hospital y tratamiento médico adecuado, cómo controlar los altos niveles de estrés, ansiedad y depresión.

En enfermedades como estas es necesario no solo el tratamiento médico, sino fundamental el tratamiento psicológico para ayudar a las mujeres a aprender a sobrellevar los cambios físicos, emocionales y su nueva forma de vida junto al cáncer. Enseñar estrategias de resolución de conflictos, además de sobrellevar los tratamientos médicos, donde la mujer aprende a lidiar con su dolor, miedo y otras emociones incómodas que aparecen con la enfermedad. El tratamiento psicológico no suele terminar junto al tratamiento médico. La recuperación emocional puede llevar más tiempo que la recuperación física. Las personas que han padecido cáncer de mama necesitan un tiempo para crear y aceptar una nueva percepción sobre sí mismas, introduciendo su experiencia y los cambios corporales.

Gran patada que te ha dado la vida, pero demuéstrale que estás hecha de acero. Recuerda que los obstáculos vienen solos y tú decides la actitud que tomar frente a ellos. Es normal que tengas días tristes, ¿cómo no vas a tenerlos con la sorpresa que te ha dado la vida? No pienses que todo se desmorona. Se trata de un mal momento, de una tormenta, y verás que cuando salgas de esa tormenta no serás la misma persona. Serás mucho más fuerte. "Un nuevo amanecer, un paso adelante, un día a día" ¡Mucho ánimo campeonas! #DíaInternacionalDelCancerdeMama

Tamara de la Rosa

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