Lo cierto es que “vivir” es como practicar un deporte. Existen diferentes tipos de jugadores. Mientras unos se conforman con ver el partido desde el banquillo, (personas que deciden sobrevivir en lugar de vivir bien siendo espectadores de su vida viéndola pasar), otros se esfuerzan, trabajan duro, son constante en cada entrenamiento, perseveran ante las dificultades, estudian cada partido y buscan siempre mejores estrategias para alcanzar sus objetivos. Estos últimos serían los que no se conforman con el papel de espectador y son los protagonistas de su propia historia. Personas que toman decisiones, que apuestan por el cambio, que salen de su zona confort las veces que haga falta y conviven con la incertidumbre con el propósito de crecer en cualquier ámbito de su vida (personal, laboral, sentimental)

Todos deseamos un cambio pero muy pocos arriesgamos a la hora de empezarlo. Como en el deporte, soñamos con alcanzar el éxito y además, hacerlo con el mejor resultado, pero a veces nos olvidamos que esto es maratón. Muchas veces tendremos que sudar la camiseta, los momentos difíciles no serán escasos y el cansancio físico y mental estará presente en muchos de los días.

 La confianza en uno mismo y en nuestras posibilidades, el autocontrol y el manejo de emociones como la frustración y el nivel de activación (ansiedad), son necesarias para jugar ese partido que nos ha regalado la vida. Un regalo para el que es necesario desarrollar la fortaleza mental para así, lograr que lo que sucede en el exterior afecte lo menos posible a nuestro interior. Debemos estar preparados para las derrotas, porque tarde o temprano, quieras o no, van a llegar. Normal sentir frustración inicial  cuando esto sucede, pero es una elección si me quedo anclado en ese partido mal jugado o si por el contrario, analizo bien la jugada, los posibles errores, los posibles cambios de estrategia y me pongo a entrenar en ello.

Si quieres ser el titular de “tu vida”, debes trabajar estas características:

1. Deportividad y juego limpio: en todo deporte existen unas reglas de juego y normas de convivencia que los jugadores han de cumplir, y la omisión de éstas tiene sus consecuencias. Empieza a hacerte responsable de tus acciones y ahórrate tarjetas.

2. Analiza tu jugada: como dijo Michael Jordan: “Existen buenas y malas maneras de hacer las cosas. Tú puedes practicar el tiro 8 horas diarias, pero si la técnica es errónea, sólo te convertirás en un individuo que es bueno para tirar mal”. En resumen, si queremos un cambio, tendremos que hacer algo diferente. Si siempre haces lo mismo, siempre tendrás el mismo resultado.

3. Autoconocimiento: Conócete a ti mismo. Conocer tus virtudes y debilidades para así, mejorar tus destrezas y desarrollar y fortalecer todo tu potencial.

4. Trabajo en equipo: Fomenta la socialización, compañerismo, respeto, amistad, lucha por la igualdad, preocupación por lo demás. Trabajando solo, puedes ganar partidos, pero trabajando en equipo, ganarás campeonatos.

5. Autodisciplina: Nada es regalado. Quien algo quiere algo le cuesta, y  con esto no me refiero al dinero, sino al esfuerzo. 

6. Competitividad: no hay que conformarse con ser buenos sino luchar por ser los mejores, pero siempre con humildad. Para llegar alto no tienes que pisar ni pasar por encima de nadie.

8-. Reto personal: Márcate objetivos alcanzables y estos objetivos divídelos en objetivos a corto plazo. Compite contigo mismo. Siempre supera al que eras ayer.

 "La vida como el deporte y el deporte como la vida misma"

"MI CONSEJO PERSONAL: JUEGA CON DEPORTIVIDAD, Y SI OBSERVAS QUE NO HAY PROGRESO, CAMBIA DE ENTRENADOR"

Tamara de la Rosa

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Publicado: 8 de Septiembre de 2017 a las 08:27