Cuando hablamos de maltrato psicológico, solemos pensar que solo una persona con baja autoestima puede llegar a ser víctima de malos tratos, pero lo cierto es que todos somos susceptibles a arder en este infierno, y sobre todo si no sabemos detectar o normalizamos el momento en donde aparece el maltrato.

Llamamos maltrato psicológico a una conducta destructiva, de agresión verbal y degradación, que se realiza de manera reiterada por parte de uno de los miembros de la pareja sobre el otro, de mayor vulnerabilidad. A diferencia del maltrato físico, el maltrato psicológico no deja huella visible, pero sí unas importantes cicatrices que tardan muchísimo en cicatrizar.

Los insultos, las humillaciones, el desprecio, la intimidación, amenazas, el abuso de poder y relación de dominio destructivo, no aparecen de un día para otro. Aparecen de manera gradual a través de un proceso de seducción. Quien maltrata seduce a su pareja a la vez que, de manera indirecta, consigue manipularla. A esta manipulación se le puede llamar acoso psicológico, donde, con expresiones no verbales,  pena y mucha sutileza, consigue que su pareja, de manera voluntaria, comience a cambiar su forma de ser y actuar de manera muy diferente a como lo haría normalmente. La víctima no es consciente de esta manipulación y, al principio, cambia para contentar a su pareja. Finalmente lo hace por miedo.

1-. Lo primero que suele ocurrir es el aislamiento. Quien maltrata va aislando poco a poco y sutilmente a la víctima de su entorno. La víctima pierde su apoyo social y se va convirtiendo en dependiente de su verdugo.

2-. Quien maltrata, al principio, confunde a la víctima utilizando estrategias comunicativas. Utiliza mensajes ambiguos donde la interpretación de lo que se dice queda en manos de la víctima y quien maltrata pueda negarlo. Utiliza la broma para atacar. Da un mensaje con el lenguaje verbal y otro (totalmente contrario) con el no verbal. En la fase de seducción, no utiliza mensajes claros y directos. En este proceso gradual comienza a mermarse la autoestima de la víctima.

3-. Cuando aparece el mal temperamento, quien maltrata siempre lo justifica por la culpa del otro. Nunca por culpa propia. Justifica su mal humor como resultado de la actitud del otro, por lo que la víctima, que ya es dependiente y tiene dañada su autoestima, genera un sentimiento importante de culpa. Por este motivo, va cambiando cada vez más su forma de ser y actuar para evitar “destruir” la relación. Siente que es responsable de todo lo que le pasa llegándose a sentir, en muchas ocasiones, como una persona afortunada por haber encontrado a alguien que le “soporte”.

4-. Quien maltrata justifica sus celos excesivos como una prueba de amor. Argumenta que por miedo a perder a su pareja pierde el control. ¡Vamos!, que por lo visto enloquece de amor y luego, ahogándose en un mar de lágrimas, pide disculpas y promete no volver a actuar de esta manera. La victima siente pena por ver a su pareja destrozada por “su culpa”, por lo que reduce aún más sus movimientos y así, de esta manera, consigue no dañar a su pareja y evitar que aparezcan (supuestamente) sus celos.

5-. El nivel de dependencia y de anulación por parte de la víctima cada vez es mayor y quien maltrata va ganando poder y autoridad. El lobo con piel de cordero poco a poco se va quitando el disfraz y mostrándose tal y como es, con faltas de respeto, utilización del sarcasmo, burla, ironía, humillaciones en público, desprecios, privación de expresión, chantajes emocionales, amenazas de abandono e incluso de suicidio ante una posible huida por parte de la víctima.

Es importante saber que el maltrato psicológico deja unas secuelas emocionales que tardan muchísimo en desaparecer y que en muchos casos no desaparecen del todo y, cómo no, en este tipo de relación hay una probabilidad muy alta de que, en un momento de frustración, aparezca el maltrato físico que, ¡ojo!, tampoco suele aparecer como una terrible paliza. Va de manera gradual, pero un simple empujón ya es violencia física.

Tamara de la Rosa

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Publicado: 7 de Junio de 2017 a las 13:02