Si sabes lo que te hace feliz....¿por qué no le dedicas más tiempo?

Es cierto que parte de nuestro día a día se llena de obligaciones y responsabilidades que tenemos que asumir pero, ¿realmente no tienes ni una hora para hacer lo que te satisface? Está de moda hablar sobre las ventajas que tiene salir de la zona confort para nuestro crecimiento personal. Ventajas que no pongo en duda alguna y que además recomiendo, pero vivir dentro de tu zona de seguridad no tiene que ser un impedimento para ser feliz. Puedes ser feliz teniendo una vida donde la rutina sea la característica que la define, siempre y cuando dentro de esta rutina, dediques parte de tu tiempo en hacer lo que te hace sentir bien. Puede ser cualquier actividad. Desde tocar la guitarra, ir al gimnasio, tarde con amigos, pintar, jugar con tus hijos. Cada persona es un mundo y  se trata de hacer lo que a cada uno le satisface. Pero también existe la “rutina negativa” como hábito de vida. Rutina en la que suprimes lo que te hace sentir bien, y es cuando entramos en un bucle o círculo vicioso muy peligroso a nivel emocional. Te explico: Cuando vives por vivir suprimiendo lo que te da placer, empiezas a sentir un vacío en tu vida donde las tareas más insignificantes requieren un excesivo esfuerzo. Esto da lugar a sintomatología depresiva. Comienzas a sentir insatisfacción, la motivación disminuye, sientes desgana y apatía, lo que a su vez te arrastra a reducir las actividades sociales (dejas de salir con tus amigos, ya no contestas a llamadas, te da pereza ir al gimnasio, salir a caminar) y así desaparece la “sensación de logro” que todos necesitamos. Recuerda que el ser humano necesita sentirse útil. Al dedicar tu tiempo sólo a las tareas esenciales, pierdes por completo la motivación (nuestra gasolina), por lo que vuelves al comienzo del círculo suprimiendo cada vez más la búsqueda de placer. ¡Rompe esta cadena!

1. Reserva en tu agenda un tiempo para lo que te hace sentir bien. Se trata de priorizar. Si ignoras o dejas en un segundo plano esa parte de tu vida, ¿cómo pretendes vivir con entusiasmo? No basta con estar contento con la vida, debemos estar enamorados.

2. Recuerda que para todo lo que priorizamos buscamos tiempo. Para lo que no priorizamos, buscamos excusas. Dedicar tiempo para nosotros mismos trae consigo incuantificables  beneficios en la vida. No seas tú plan B.

3. Cuando hablo de lo que nos hace sentir bien, no me refiero solo a grandes actividades. Un baño relajante, la lectura, ver determinada serie que te entretiene, caminar. Son muchísimas cosas las que podemos hacer para sentirnos bien sin complicarnos la vida.

4. El 40% de nuestra felicidad depende de las acciones o actividades que desarrollamos y disfrutamos a diario. Para trabajar este 40% debes dejar de esperar que el día te sorprenda y convertirte en protagonista de tu vida “haciendo” lo que depende de ti para encontrarte bien. Ya que la parte injusta de la vida existe, y con esto me refiero a los palos que nos regala cuando menos lo esperamos, vamos a compensar la balanza emocional haciendo lo que nos hace sentir bien. Se trata de “hacer”.

Vive la vida que quieras, dentro o fuera de tu zona confort, pero no dejes de dedicarle parte de tu tiempo a lo que te hace sentir bien. Si te hace feliz, aumenta la dosis. Cuestión de actitud y de elección.

Tamara de la Rosa

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Publicado: 24 de Mayo de 2017 a las 12:32