Con frecuencia podemos observar como en multitud de películas y letras de canciones se muestra una idea equivocada sobre el amor. Un ideal donde parece ser que por amor debemos darlo todo, y unos modelos de referencia donde se asocia posesión, celos y dolor con amor. Creer en estos mitos erróneos sobre el amor supone un importante factor de riesgo para establecer relaciones de desequilibrio de poder en las parejas y fruto de esto es el elevado número de casos con relaciones tóxicas sobre todo en la juventud, donde se toleran y normalizan determinadas conductas inadecuadas creyendo que forman parte del amor. Estas conductas se presentan tanto en el sexo femenino como en el masculino pero, aunque no se puede generalizar, se ha observado que, respecto a las conductas de control, los chicos normalmente protegen de manera más adecuada su propia vida de las intromisiones ajenas que las chicas, que tienden a justificar este comportamiento de control confundiéndolo con un síntoma de amor. 

Desde la lectura de cuentos infantiles nos venden la perdurabilidad y pasión eterna del amor en vez de enseñarnos simplemente que el amor puede ser para toda la vida, o no. Algunos de estos mitos son:

1- “El objetivo de una pareja enamorada es hacer la felicidad del otro sin pensar en la suya propia”. Esto es una idea absurda. ¿De qué nos sirve hacer feliz a nuestra pareja si nosotros no lo somos? Entonces me pregunto: ¿Para qué tengo pareja?

2- “Necesito tener pareja para ser feliz”: ¡Falso! No necesitamos tener pareja para ser feliz. Lo preferimos. Relaciones basadas en necesidad para cubrir los vacíos en vez de insistir en la importancia de aprender a ser feliz uno mismo para luego serlo más aún con una pareja. Eliminemos el amor por “necesidad” y apostemos por uno por “elección”. Si “quiero”, elijo. Si “necesito”, dependo y si dependo de otra persona para ser feliz, viviré la relación con miedo al abandono lo que generará ansiedad y estrés llevando a cabo, con mucha probabilidad, comportamientos de control y de “espía” que no son saludables.

3- “El amor es lo más importante y requiere entrega total”: ¡Falso! Adaptarse a alguien no es renunciar a tu vida y a lo que te hace sentir bien. Quizás el amor es de lo más importante pero no sólo existe el amor de pareja sino familiar, amistad y por todo aquello que te produce satisfacción.

4-  “El amor es posesión y exclusividad”: se tiende a confundir que donde hay celos hay amor y esto de nuevo, es falso. Donde hay celos patológicos hay obsesión, no amor. Amar en libertad. No hay posesión ni dominio porque hay igualdad.

5- “Se puede perdonar y justificar todo por amor”. ¡Falso! La violencia no tiene justificación ninguna.

6- “Cualquier sacrificio es positivo si se hace por amor”.  Esto es lo mismo que “Si nos queremos, a pan y cebolla” y lo cierto es que a pan y cebolla a partir del tercer día nos matamos. Por amor hay que esforzarse (mantener la pasión, no perder los pequeños detalles etcétera) pero no sacrificar la felicidad de uno.

7- “Amar es dar sin esperar nada a cambio”. ¡Falso! En una relación si das sin esperar nada, acaba apareciendo la frustración y el sufrimiento. Si das fidelidad, esperas que tu pareja también te sea fiel. Si lo tratas con respeto, esperas recibir el mismo trato. Si le das cariño, esperas lo mismo. No nos engañemos.

8- “Los hijos arreglan la situación”. ¡Falso! Tienes que tener una relación bien afianzada para que la llegada de un hijo, que supone un gran cambio en la vida de la pareja, no consiga desestabilizarla.

Tamara de la Rosa

Publicado: 7 de Junio de 2016 a las 13:14