Queridos reyes magos:

Este año me gustaría que adornaran mi árbol  con 8 grandes regalos. Me encantaría levantarme el 6 de Enero y encontrarme en mi salón una pala, un libro en blanco, rodilleras, casco, un espejo, unas gafas, dos cerraduras y una toalla. Lo sé, es una carta extraña y un tanto diferente a las que cada año suelo escribir pero, todo tiene un porque. No se debe a que no crea en la magia de la navidad, sino  a que he descubierto que la magia que realmente necesito está dentro de mí. Todos los años pido que mi vida cambie y, a lo largo de estos meses, he podido aprender que la llave mágica que abría todas las puertas que tanto ansiaba alcanzar, siempre ha estado en mi poder.

Una pala para enterrar todo lo negativo de mi pasado. Me he dado cuenta que el pasado está para aprender pero, nunca para permanecer en el. Después de haberme estudiado bien cada lección que me ha dado la vida, quiero dejarlo atrás.

Un libro en blanco para empezar de cero. Quiero escribir una nueva historia y Reiniciarme con aventuras y personajes nuevos. Me despido de mi zona confort para experimentar el riesgo de vivir en la incertidumbre y así, poder crecer y superarme. Lo único que sé, a ciencia cierta de la historia, es quien va a ser la protagonista. Y esa, voy a ser yo, porque se trata de mi historia. Escucharé todo tipo de consejos pero SOLO YO, tomaré las decisiones. Querré conocer las expectativas que los demás puedan tener de mi pero, SOLO YO decidiré y elegiré mi pensamiento, mis palabras y mi actitud.

Unas rodilleras y casco para superar cada caída con mayor facilidad. Y sí, ya no me asusta pensar en caerme porque ahora sé que, lo que realmente importa no es la caída, sino la rapidez con la que te levantes. Me he dado cuenta que, casi todo lo que en algún momento me ha hecho crecer, ha ido acompañado de pequeños, y en ocacasiones, grandes leñazos.

Un espejo para, cuando esté atravesando una zona de continuos baches y note que el miedo me empieza a inmovilizar, pueda mirar mi reflejo y recordar en quien me quería convertir, y todo lo que quería alcanzar.

Unas gafas que me permita ver la vida desde diferentes perspectivas. Que me permita emborracharme de soluciones cada vez que la negatividad intente apoderarse de mí. Unas gafas que me ayuden a tener visión de la vida que quiero conseguir. unas gafas que me permita ver una situación desde diferente prisma.

Quiero dos cerraduras. Una que me permita abrir mi mente cada vez que necesite una respuesta y otra para mi boca cada vez que el silencio sea la mejor respuesta.

Y una toalla para secarme el sudor de todo mi esfuerzo porque sé que voy a tener que emplearlo ya que, nada que merece la pena viene regalado y yo, ya no me conformo con vivir. Ahora quiero empezar a VIVIR BIEN.

¿Y tú? ¿Ya tienes tu carta?

Tamara de la Rosa





Publicado: 16 de Diciembre de 2016 a las 12:55