Ni siquiera, lo saludable en exceso es positivo. Lo cierto es que en el equilibrio está la excelencia. Parece sencillo cuando hablamos sobre ello pero a la hora de la verdad, muy pocos son los que lo practican. Algunos excesos donde llegamos a convertir lo saludable, en algo tóxico y destructivo.

1. Exceso de pasado: Mirar hacia atrás puede ser positivo y enriquecedor siempre que lo hagamos para observar nuestro recorrido y reforzarnos por todo el esfuerzo que nos ha supuesto superar tantos momentos difíciles, o cuando lo hacemos con la intención de observar la “gran distancia” que hay desde que sucedieron determinadas batallas, hasta donde ahora mismo estamos. Mirar el pasado desde este prisma nos fortalece. Sin embargo, con frecuencia perdemos energía, tiempo y salud reviviendo situaciones desagradables que no podemos cambiar. Observamos el pasado no desde la distancia, sino reviviendo situaciones que fueron negativas sufriendo aún por ellas. Lo cierto es que,  el dolor forma parte de la vida, pero el sufrimiento, revivirlo una y otra vez, es una elección.

2. Exceso de futuro: Tener una visión de futuro y reflexionar sobre donde te gustaría estar y que tendrías que hacer para conseguirlo, es la manera perfecta de ayudar a nuestro cerebro a identificar hacia dónde dirigir su atención aumentando la probabilidad de ponerte a trabajar en ello. La visualización positiva es una técnica muy eficaz para alcanzar propósitos, porque mentalmente preparas a tu organismo para alcanzarlo. Sin embargo, con frecuencia intentamos tener todo controlado anticipando consecuencias negativas de lo que puede suceder y creando auténticas películas que solo están en nuestra cabeza. Además, la gran mayoría de las veces no suele ocurrir nada de lo que imaginamos. La incertidumbre del futuro nos desconcierta generando altos niveles de ansiedad. Esto supone un desgaste emocional brutal, porque estás tan pendiente de lo que puede pasar, que te pierdes muchísimas cosas y situaciones maravillosas que están pasando.

3. Exceso de empatía: Ponernos en el lugar del otro y entender cómo se siente a pesar de no estar de acuerdo con su forma de pensar y actuar, es una maravilla que hace que despertemos en nosotros las ganas de ayudar a quien lo necesita. Pero como todo, hay que saberlo gestionar. La preocupación excesiva por los problemas de los demás nos sobrecarga, nos produce altos niveles de ansiedad y en algunos casos, hasta depresión, llegándonos a aislar y encerrándonos en nosotros mismos, por evitar el sufrimiento al empatizar. Por lo tanto, debemos aprender a gestionar nuestras emociones y tomar distancia: “Lo que estás sintiendo no es tuyo sino de quien te lo cuenta”. Podremos ayudar más y mejor, viendo el problema desde fuera y no sintiéndolo como propio.

4. Exceso de generosidad: Es muy bonito decir “doy sin esperar  nada a cambio” pero no nos engañemos. Si doy y nunca recibo, a largo plazo acaba apareciendo la frustración y el sufrimiento. Si doy fidelidad es porque quiero que mi pareja también me sea fiel. Si hablo con respeto es que me gusta que me traten de la misma manera. No podemos exigir que nos den lo que a la otra persona no le nace, pero quedarnos en lugares donde no recibimos lo que merecemos, es una elección.

5. Exceso de culpa: sentir culpa es positivo porque significa que eres consciente de no haber actuado de la manera correcta. Pero es necesario saber que la culpa no soluciona el problema y que un exceso de ésta, sería un autocastigo gratuito. ¡Fuera culpa! Cuando comentemos un error primero tenemos que identificarlo para luego así, aprender de él y poder reparar el daño en las medidas de nuestras posibilidades y una vez hecho esto, debemos seguir hacia adelante. Absolutamente todos nos equivocamos. Seguramente si en el momento que ocurrió ese suceso hubieras sabido lo que ahora sabes, lo hubieras hecho de diferente manera.

6. Exceso de perfeccionismo: No vayas de superhéroe. Recuerda que Superman tenía una parte humana que cometía errores. Pretender que siempre todo te salga perfecto es positivo, pero no aceptar que las cosas no siempre salen como uno desea, es un poco irracional ¿no?

Tamara de la Rosa

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Publicado: 24 de Abril de 2017 a las 10:15